Quemar después de leer


" Es importante no sufrir por pequeñeces, y todo son pequeñeces"

Ethan y Joel Cohen han vuelto a la carga con una disparatada comedia de espionaje después del éxito de No country for old men, a la que no le llega ni a la suela de los zapatos. Los guiones de ambas películas se elaboraron prácticamente a la vez, y en un principio "Burn after reading" se iba a rodar primero, pero por problemas de agenda de sus estrellas protagonistas el rodaje se tuvo que posponer.
El reparto sin duda una acertada elección: George Clooney, John Malkovich, Frances McDormand, Tilda Swinton y Brad Pitt. Una curiosidad, la actriz Tilda Swinton pertenece a una familia aristocrática escocesa, pero está claro que no encaja en las convenciones propias de su linaje; la andrógina Tilda se crió en un castillo y compartió aula con la mismísima Lady Di en un internado femenino.
El argumento esperpéntico: las memorias de un ex-agente de la CIA se extravian y caen en las manos de un par de catetos, Harry y Linda, empleados del gimnasio "hard bodies", que intentarán sacar provecho de la situación. A partir de ahí se suceden una serie de situaciones absurdas, de personajes fracasados, de infidelidades...Los hermanos Cohen no desaprovechan la ocasión de criticar la simpleza e incluso idiotez de los servicios de inteligencia norteamericanos.
Los expertos cinéfilos coinciden en que no pasa de ser una película entretenida, y yo añado que seguro que para algunos ni siquiera llega a eso.



PUNTUACIÓN: un 4´5.


DURACIÓN:96 min.

LO MEJOR: el reparto.

LO PEOR: mucha expectación, como con la última de Woody, pero tampoco engancha.

EL DETALLE: Brad Pitt de todo menos de guaperas.



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